Pasan los años y siempre regreso, siempre hay un retorno.
Cuánto ha cambiado la vida desde la última vez que vino por aquí. Cuánto se ha avanzado. Parafraseando a los grandes: yo ya no soy lo que era.
Es curioso indagar en lo que se escribe con el transcurrir de los años, leerse es siempre mirarse en un espejo indomable.
Tal vez la escritura tienda a relajar la tensión de los mundos que pretende explicar.
2014. Qué año.
Leía sobre 2007, cómo ha cambiado el tiempo, cómo han cambiado las cosas y las motivaciones.
Aún no hay soltura, no hay comprensión, ni tampoco seguridad.
En mi caso, así se va la vida, entre salto y salto de era. Esa es mi vida: lo que ocurre entre lo que escribo, lo que pasa entre mis esfuerzos por comprender el momento y el tiempo.