miércoles, 23 de julio de 2014

¿Aquí otra vez?

Pasan los años y siempre regreso, siempre hay un retorno.

Cuánto ha cambiado la vida desde la última vez que vino por aquí. Cuánto se ha avanzado. Parafraseando a los grandes: yo ya no soy lo que era.

Es curioso indagar en lo que se escribe con el transcurrir de los años, leerse es siempre mirarse en un espejo indomable.

Tal vez la escritura tienda a relajar la tensión de los mundos que pretende explicar.

2014. Qué año.

Leía sobre 2007, cómo ha cambiado el tiempo, cómo han cambiado las cosas y las motivaciones.

Aún no hay soltura, no hay comprensión, ni tampoco seguridad.

En mi caso, así se va la vida, entre salto y salto de era. Esa es mi vida: lo que ocurre entre lo que escribo, lo que pasa entre mis esfuerzos por comprender el momento y el tiempo.


miércoles, 2 de noviembre de 2011

Día de Muertos hasta la muerte



Yo por mi parte solo radicalizaré mi discurso en un afán de preservar y fomentar aquello que creo común entre los mexicanos y denunciaré sin miramientos lo que califico como intercambiar oro por cacahuates. Estos días han sido por demás irritables ya que he visto como las nuevas generaciones se apropian y minan tradiciones nacionales que se han forjado a lo largo de siglos. El día de muertos en particular es una de las fiestas puramente mexicanas donde se mezclan un sin fin de elementos simbólicos prehispánicos y coloniales para dar forma a una tradición de un grado cultural que cualquier sociedad envidiaría.

A pesar de esta riqueza innegable las nuevas generaciones parecen no darle importancia y lo han intercambiado por Halloween, una tradición más bien pagana y foránea que poco o nada tiene que ver con lo que aquí ha acontecido o acontenció a lo largo del tiempo.

O quizá, alguien pueda explicarme ¿por qué hacer de lado nuestras tradiciones únicas y adoptar algo tan superficial e incluso tan alejado de nuestra idiosincrasia? Y mi problema en realidad no está en que la gente se disfrace ni ande pidiendo "halloween" o "calaverita" creo que en un mundo donde todos estamos en contacto es normal y común la influencia de otras naciones y culturas lo cual me parece no solo aceptable sino enriquecedor y deseable. Sin embargo, el Halloween tiene una fecha muy particular de celebración: 31 de octubre, ¿por qué sacar a los niños días después? ¿Por qué invadir y contaminar otras tradiciones culturalmente más aceptables y ricas que vestirse de monstruo y pedir dulces? Esto es lo que a mi me parece inaceptable y hasta una afrenta a lo que es nuestro y nos identifica.

Puede ser que mis ideas parezcan radicales o extremistas, sin embargo, es solo la opinión de quien ve amenazado un patrimonio tan único y rico como el mismo oro y que nos diferencia de otras naciones como Argentina, España, Sudáfrica o la que gusten. El Día de Muertos es y será siempre representación total de lo que es ser mexicano y sin importar el sitio del mundo en que nos encontremos, uno siempre prodrá identificar una calavera de dulce y un altar llenos de alimentos para darle un significado que solo un nacional podrá entender.

domingo, 6 de junio de 2010

Ayer jugué fútbol

Ayer jugué fútbol y sentí eso que tenía más de 2 años sin sentir: potencia.

A lo largo de casi toda mi vida he tenido algo claro, AMO JUGAR FUTBOL, durante años, he tenido muchas cosas que se han atravesado en el camino de mi pasión, novia, relaciones, carrera, incluso planes a futuro, sin embargo, siempre estoy ahí al menos una vez a la semana jugando con todos aquellos amigos que junto conmigo, comparten el gusto por este deporte.

Lo importante aquí, es que ayer fue diferente, no hice un gran partido (como casi siempre), no metí ningún gol (como casi siempre) y ni siquiera salí exhausto (como casi siempre), sin embargo ayer sentí esa emoción que solo siento cuando estoy en plenitud física, la potencia, y aunque pueda sonar extraño, me hizo muy feliz, llegué a mi casa cansado, desgastado, pero muy feliz.

En los últimos meses he estado yendo más al gimnasio, a correr, y todo con un solo objetivo: tener mejor condición para jugar. Es de las cosas que más me hacen feliz aunque mi condición física está a años luz de lo que era hace 10 años.

Jugar me hace feliz como pocas cosas, y cada que veo un señor jugando sonrío y pienso que aún tengo muchos años por delante, ya que lo único que me preocupa de envejecer es llegar al punto donde no podré jugar fútbol.

Y ayer, aunque no di un gran partido y tengo casi 2 semanas sin entrenarme me sentí contento porque volví a experimentar la potencia, esa potencia que tenía mucho no sentir y que sin duda me motivará esta semana para regresar a correr, para regresar al gimnasio y desde luego, para seguir jugando fútbol hasta que ya no pueda hacerlo más... hasta que el cuerpo se me rompa o hasta que mi corazón deje de latir.

Y si me ganara la lotería?

Hoy se me ocurrió pensar qué haría si me ganara la lotería, ya que hace unos momentos compré mi primer melate de la historia.

Es dificil pensar en este momento en qué haría con tantísimo dinero jaja, lo que sí puedo decir es que para tener una idea de ello siempre será bueno remitirnos a los sueños. Todos tenemos sueños, y en la medida que estos existen, uno siempre tiene un aliento para seguir adelante.

A mi lo que me gustaría, o lo que siempre me pregunto es cómo la gente que tiene tanto dinero yo posiciones influyentes en el país hacen poco para cambiar la realidad del mismo. En el caso preciso de Slim, que es el hombre más rico de México y sin duda entre los 3 más ricos del mundo, su posición para cambiar la situación del país es inmejorable.

Tanto dinero en realidad sirve para poco si no se hace el bien con él. Gran parte de su riqueza, es cierto, no está en dinero físico, sino en empresas y otro tipo de capitales, sin embargo, las empresas que posee, específicamente aquellas del ramo de las telecomunicaciones en el país podrían ser suficientes para encaminar una mejora sustancial en el país.

Y hablo particularmente del acceso generalizado a internet a través de cobertura o tarifas que lo hicieran accesible a la enorme mayoría, esto sin duda ayudaría a reducir varias brechas económicas y sociales. Sin embargo, no lo hace, o no está interesado, no dudo que el señor tenga responsabilidad social en sus empresas, pero eso en realidad hoy en día no es mérito alguno. Dada la situación del país se necesita un plus.

Teniendo este ejemplo, yo me pregunto qué haría por ejemplo con... 200 millones de pesos, más allá de mis grandes deseos de una casa y una moto que con 10 millones tendría de sobra para este fin me gustaría hacer cosas más importantes para cambiar la situación del país.

Las clave de qué hacer con dinero líquido está en la generación de capital, es decir, en la creación de empresas o inversiones que através del trabajo productivo de la gente genera más diner0 y riqueza, no solo para mi (que ya sería bastante rico jajaja) sino para la gente.

Siempre he pensando en poner un negocio en el cual se ayude verdaderamente a los trabajos y donde la gente trabaje entusiasta y honestamente porque trabajar ahí representa un cambio en su vida. No pagar los sueldos ínfimos que actualmente los pequeños negocios franquicitarios pagan, sino por el contrario, incentivar el desarrollo integral de las personas y sus hijos a fin de que puedan posicionarse en el trabajo productivo y sean útiles a la sociedad.

Al desarrollo de empresas de esta naturaleza estaría deseoso de invertir al menos 50 millones de pesos, es decir la cuarta parte. El giro de las empresas sería variado, desde consultorías para nuevos empresarios donde buscaría darle juego a nuevos profesionistas, hasta restaurantes y otros servicios.

La creación de una ONG, que fomente una federación de ONGs en el tema del desarrollo y el progreso sería otra de mis iniciativas. Consolidar y ayudar a la sociedad civil en este país siempre sería agradable.

Otros varios millones se irían en apoyar proyectos productivos en comunidades con escaso acceso a recursos. Además de otorgar becas a potenciales talentos.

El resto, soy sincero, lo gastaría en Harley Davidsons, casas en puntos estratégicos y en cultura, mucha cultura, al final de cuentas estoy convencido que la mayor felicidad que da el dinero es no tener que preocuparse por él...

miércoles, 2 de junio de 2010

LatinaZurda y yo estudiando

Regresando al Alma Mater y abriendo proyectos de vida


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domingo, 31 de enero de 2010

Disciplina y sociedad

Hoy a unos minutos de terminar el primer mes del 2010 me he puesto a reflexionar un poco sobre aquellas cosas que al día de hoy no han sido mis mejores aliadas a la hora de conseguir mis metas. Al día de hoy he logrado aquellas metas "grandes", ya saben, carrera, maestría, etc. sin embargo, existen un sin fin de pequeños deseos que han quedado inconclusos o incluso sin siquiera comenzarse. Con el pasar del tiempo me doy cuenta que éste avanza más rápido que yo, los tiempos parecen cortos y en el mañana se me han ido al menos los últimos 8 meses de mi vida.

Hoy me puse a pensar, ¿qué falta? y la respuesta es sencilla pero nada fácil de lograr, y es un elemento escencial: DISCIPLINA. Con ella podría hacer muchas cosas y lograr aquellas pequeñas metas que desde hace tiempo están ahí, pero qué pasa? No lo sé, quizá nunca he sido del todo disciplinado en mi vida y hoy cobra factura. Además es difícil encontrar motivadores que lo hagan a uno seguir adelante. Me pregunto en mi caso cuáles son, y muchas veces son externos, ni siquiera están dentro de mi. Cuando veo que alguno de mis amigos está haciendo cosas de más, en ese momento pienso: Yo también puedo!! y ahíiii voy, y trato de seguir, al final de cuentas no me puedo quedar atrás. También están las "imágenes" equivocadas que gente tiene de mi, que me ven como menos por no ser como "ellos" tan desprendido y en apariencia independiente. Pero la realidad es otra, creo que siempre he tendido en mala manera a la comodidad que mi condición familiar ha fomentado hacia mi, y no hablo de lo económico hablo de la atención y el tiempo que han tenido para mi. Bueno, de cara a este factor pienso que puedo hacer las cosas de otra forma, vivir solo, ir de aquí para allá, sin embargo no lo hago porque creo que la juventud es mía y solo mía, pero en el albor de mis 27 ya no me parece tanto.

Y pienso en ello, la falta de disciplina y en la displicencia con el tiempo y no puedo dejar de verme como el reflejo con mi país, con el potencial para hacer grandes cosas en lo interno y en lo externo pero sumido en la mediocridad de la ausencia de un proyecto de nación y de unos políticos que creen que una Reforma Política no es prioridad porque "aún hay tiempo", pero en realidad llevamos décadas en ello y el tiempo pasa y lo perdido no lo recuperaremos jamás. Bien dicen por ahí como la disciplina y la tenacidad pueden más que la genialidad, al menos en gran cantidad de casos, porque aquellas personas disciplinadas aunque no sean muy brillantes sobresaldrán y serán prósperas. Otros, en cambio, vivirán de destellos fugaces que los relegarán a segundos planos o a una insatisfacción permanente. ¡Que triste! Por ello, he decidido no dejar pasar más tiempo y empezar a pensar como aprovecharé los últimos días de estos meses cuya finalidad original era el enriquecimiento del espíritu.

lunes, 25 de enero de 2010

25 de enero

Pues bien, hoy fue mi examen escrito final para terminar los niveles básicos del idioma italiano en Instituto Italiano de Cultura. Debido a todo el tiempo libre que tengo decidí inscribirme a un curso intensivo el cual consta de clases diarias por 2 horas y una duración aproximada de 2 meses y medio. Mi experiencia en cursos de idiomas confirman que gran parte del aprendizaje consiste en la "imitación" y en la escucha del idioma en condiciones cotidianas. De tal forma que la gramática y al estructura sea tan solo un reforzamiento lógico y estructurado sobre lo que se percibe en la realidad.


El curso ha sido interesante y me ha permitido, además de aprender un tanto el idioma, a conocer un poco más acerca de la cultura de aquel país, semillero intelectual de la humanidad. La experiencia ha sido eriquecedora y tener a enseñantes italianos sin duda fomenta el progreso en la comprensión y aprendizaje de la lengua. Lo mismos debería suceder con todas las lenguas que uno pretenda estudiar, hay que tratar de que las de una persona que la tenga por lengua madre para captar los detalles que permiten observar el detalle fino de las lenguas.

En otros temas, hoy ha sido un tanto complejo ante la agresión contra el delantero del América, Salvador Cabañas. El tema es por demás escabroso ya que es sintomático de una situación crítica que padece el país en materia de seguridad. En el caso de Chava Cabañas toma más relevencia al tratarse de una figura pública. Este hecho pone una vez más a descubierto la inaplicación de ley en muchos sentidos, y no solo eso, en la facilidad con que los "cómplices" del bar pueden alterarar la escena del crimen y promover la huida de los agresores. Todo lo anterior para un debate concienzudo sobre la corrupción, y la inexistencia del estado de derecho.

Sin embargo, en otro tema que no es menor está la publicación de las fotos donde aparece el futbolista ensangrentado justo después de la agresión. Es gravísimo que medios de la importancia como Reforma promuevan esta información. Ante todo se debe salvaguardar la integridad física y emocional de los más cercanos al jugador. Mostrar la foto del brutal ataque en nada contribuye a la discusión en el tema de la seguridad, y en cambio sí contribuye en un debate no menor que es la calidad informativa de los medios y su rol democrático en el México del siglo XXI. Si bien es lamentable que este tipo de crímenes sigan sucediendo impunemente, no menos importante es el debate de los medios y su rol como garantes de la libertad de expresión, condición sine qua non de una democracia de calidad.

En fin, me voy a jugar fútbol, tal vez eso haga de mi día algo mejor...