lunes, 25 de enero de 2010

25 de enero

Pues bien, hoy fue mi examen escrito final para terminar los niveles básicos del idioma italiano en Instituto Italiano de Cultura. Debido a todo el tiempo libre que tengo decidí inscribirme a un curso intensivo el cual consta de clases diarias por 2 horas y una duración aproximada de 2 meses y medio. Mi experiencia en cursos de idiomas confirman que gran parte del aprendizaje consiste en la "imitación" y en la escucha del idioma en condiciones cotidianas. De tal forma que la gramática y al estructura sea tan solo un reforzamiento lógico y estructurado sobre lo que se percibe en la realidad.


El curso ha sido interesante y me ha permitido, además de aprender un tanto el idioma, a conocer un poco más acerca de la cultura de aquel país, semillero intelectual de la humanidad. La experiencia ha sido eriquecedora y tener a enseñantes italianos sin duda fomenta el progreso en la comprensión y aprendizaje de la lengua. Lo mismos debería suceder con todas las lenguas que uno pretenda estudiar, hay que tratar de que las de una persona que la tenga por lengua madre para captar los detalles que permiten observar el detalle fino de las lenguas.

En otros temas, hoy ha sido un tanto complejo ante la agresión contra el delantero del América, Salvador Cabañas. El tema es por demás escabroso ya que es sintomático de una situación crítica que padece el país en materia de seguridad. En el caso de Chava Cabañas toma más relevencia al tratarse de una figura pública. Este hecho pone una vez más a descubierto la inaplicación de ley en muchos sentidos, y no solo eso, en la facilidad con que los "cómplices" del bar pueden alterarar la escena del crimen y promover la huida de los agresores. Todo lo anterior para un debate concienzudo sobre la corrupción, y la inexistencia del estado de derecho.

Sin embargo, en otro tema que no es menor está la publicación de las fotos donde aparece el futbolista ensangrentado justo después de la agresión. Es gravísimo que medios de la importancia como Reforma promuevan esta información. Ante todo se debe salvaguardar la integridad física y emocional de los más cercanos al jugador. Mostrar la foto del brutal ataque en nada contribuye a la discusión en el tema de la seguridad, y en cambio sí contribuye en un debate no menor que es la calidad informativa de los medios y su rol democrático en el México del siglo XXI. Si bien es lamentable que este tipo de crímenes sigan sucediendo impunemente, no menos importante es el debate de los medios y su rol como garantes de la libertad de expresión, condición sine qua non de una democracia de calidad.

En fin, me voy a jugar fútbol, tal vez eso haga de mi día algo mejor...

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